06 de julio 2026
Ventas de electrificados se disparan más de 86%, pero aún faltan incentivos para acelerar su adopción
· Entre enero y junio se comercializaron 8,285 unidades, cifra equivalente al 81% de todo lo vendido durante 2025. Pese a este avance, el Perú aún mantiene una amplia brecha frente a otros países de la región.
Al cierre del primer semestre de 2026, la comercialización de vehículos electrificados, categoría que comprende unidades híbridas y eléctricas, alcanzó las 8,285 unidades, lo que representó un crecimiento superior al 86% respecto a las 4,446 unidades registradas durante el mismo periodo de 2025.
El avance resulta aún más significativo al observar la evolución de los últimos años. En 2019 se vendieron apenas 366 vehículos electrificados, mientras que en todo 2025 se comercializaron 10,239 unidades, multiplicándose por 28 el volumen registrado seis años antes. Solo entre enero y junio de 2026, las ventas ya equivalen al 81% del total alcanzado durante el año anterior, lo que anticipa un nuevo récord anual.
“La electromovilidad ha dejado de ser un nicho y está entrando en una etapa de adopción masiva”, señaló Alberto Morisaki, gerente de Operaciones y Analítica de la Asociación Automotriz del Perú.

Al analizar la evolución por tecnología, se observa también un cambio progresivo en la composición del mercado. Si bien los vehículos híbridos convencionales —HEV— continúan concentrando la mayor parte de las ventas, los vehículos eléctricos a batería —BEV— y los híbridos enchufables —PHEV— vienen ganando participación.
En junio de 2022, los vehículos HEV representaban el 88.2% del mercado de electrificados, mientras que en junio de 2026 su participación se redujo a 83.9%. En contraste, las tecnologías conectadas a la red eléctrica, conformadas por los BEV y PHEV, incrementaron conjuntamente su participación de 11.8% a 16.1% durante el mismo periodo.
Este avance responde principalmente a una mayor oferta de marcas y modelos por parte de las concesionarias, con características diferenciadas y precios más accesibles, así como a un mayor conocimiento de los consumidores sobre sus ventajas, entre ellas el ahorro en costos de operación y mantenimiento y sus beneficios ambientales.
“El mercado peruano todavía está dominado por los híbridos, pero empieza a moverse gradualmente hacia tecnologías de mayor electrificación”, explicó Morisaki.

Esta diferencia no responde únicamente a una mayor conciencia ambiental o a una oferta más amplia de vehículos, sino principalmente a la aplicación de una política pública sostenida y consistente de promoción de la electromovilidad, que ha permitido reducir significativamente los costos de adquisición y uso de estas unidades. El Perú también registra una menor penetración frente a países como Uruguay, Ecuador, Brasil, Chile, Argentina y México.

“El reto del Perú no es demostrar que la electromovilidad funciona; el mercado ya lo está demostrando. El verdadero desafío es crear las condiciones para que más peruanos puedan acceder a estas tecnologías y acelerar una transición que otros países de la región ya vienen liderando”, concluyó Morisaki.